A pesar del retraso y del arribo pasada la medianoche, unos dos mil hinchas hicieron guardia a las puertas del hotel y recibieron al Pelado a todo trapo. No faltaron las cargadas para los primos.
Una banda. Eso fue Mendoza. Una banda de hinchas de River movilizada, efusiva, barneyzada por ese muñeco que subrayó el hecho que los de la contra, los de “Barney Juniors”, hayan usado una camiseta violeta. Una banda apostada en la ruta, el aeropuerto y cuanto lugar se pudiera para demostrar tanto amor y pasión.
“Mendoza es de River”, había anticipado Ramón. Y los hinchas lo ratificaron: si a Boca lo habían esperado alrededor de 500 hinchas bajo el sol de la tarde mendocina, a River lo recibieron unos dos mil por más que el vuelo de LAN que llevó al plantel y al Pelado se haya retrasado varias horas y recién haya tocado tierra pasadas las 23.30.
La ansiedad por ver a Mora, Ponzio, Trezeguet y los demás fue tanta que, ya a las 18, los más de 500 fanáticos que se agolparon en la puerta del hotel Hyatt obligaron a la Policía a cortar la calle Chile. Emocionados por ver a sus ídolos, los hinchas protagonizaron un blooper: cerca de las 20, un micro dobló y, acto seguido, empezó el griterío, los fuegos artificiales, el cotillón a full. Falsa alarma, era el plantel de Uruguay que está disputando el Sudamericano Sub 20 y tuvo que bancarse el “uruguayo botón…”. Tan conmovedora fue la movida que los charrúas les sacaron fotos a la gente, que se bancó hasta la medianoche para demostrar que, sí, como dijo Ramón, Mendoza es de River.
MENDOZA (ENV. ESPECIAL).






Pingback: Bitacoras.com